Y ahí la llevo, cuando grabé mi primer EP hace 9 años me metí al estudio con ideas medio grabadas, sin letras, sin estructura y le pedí a mi amigo Manu que me ayudara. Fue una gran experimentación, la reestructura estuvo intensa y cuando Manu grabó las baterías y yo el resto de los instrumentos, llegué al punto de no retorno, les pedí dos semanas para escribir las letras y no tuve de otra más que entrarle al ruedo.

Yo siempre estuve cómodo siendo solo el guitarrista, pero hacer esta banda me obligó a tomar un rol que nunca pensé tener, en especial, escribir letras nunca fue mi ilusión. Un millón De Días me recuerda el camino recorrido y lo que falta por hacer, cada paso creciendo un poco, con muchos logros y mucho esfuerzo, cada momento se disfruta, pero siempre habrán otros por vivir.
