Sería un crimen no intentarlo, eso pensé cuando escribía la letra de esta canción con influencia del rock de los 50´s, posiblemente un poco diferente al común de mis canciones pero sin duda una de las que pinta más divertida para tocar.

A veces hay que ser un poco mamón y sentirse la última Coca-Cola del desierto y por ahí va el discurso, lo voy a hacer, voy a ignorar las consecuencias y sobre todo me voy a perdonar por mis propios errores, sin olvidar que todos tenemos “mañas”, que hacemos en automático y que no nos paramos a analizar y sobre todo buscar cambiarlas. Cuando digo que tu actitud, no ayuda en nada, me lo digo a mi mismo, y me reclamo por todas esas veces que me he puesto en un plan pesado en lugar de pensar con la cabeza fría y aceptar mi error. Por todo esto creo que es de las canciones más personales que he hecho y refleja muchas cosas de mi vida.

No finjas demencia, allá tú y tu mala cabeza, son frases que seguro me recuerdan a mi padre y sus contemporáneos, tantas frases que ya no usamos los de mi generación, pero que están llenas de verdad, creo que complementan bien esta canción con alma de rock clásico pero poderosa.
